LA VUELTA DE UN ICONO

Daniel Machado vuelve a defender el arco de un equipo de Liga Cordobesa. Será en Atalaya en el próximo Federal C. Una historia para leer y aprender.

Por Julio Oronado

Hace alguna semanas, consultamos sobre quién es el mejor jugador de la historia liguera. Y en el amplio abánico de respuestas, varios eligieron a uno que todavía esta en actividad: el interminable “Lagarto” Machado.

No es fácil llegar a una carrera de 20 años. Machado ya lleva 21 y va por más. Aunque cada año se promete que es el último, siempre lo están llamando de algún lado. Ahora fue el turno de Atalaya, equipo que desde enero próximo vuelve a un torneo afista, después de quedar cerca del ascenso en 2014.

Miguel Olmedo fue el que tuvo el valor de hacer debutar en el arco a un pibe de sólo 16 pirulos. Fue en Banco de Córdoba. El propio Daniel recuerda aquel momento: “Estaba nervioso, pero contento de haber pasado de quinta a primera, y teniendo la dicha de terminar ese campeonato siendo tan chico, como capitán y campeón de la C de Córdoba, dándole el ascenso a la B”.

También cuidó el arco de Instituto, Juventud Católica de Río Segundo, Everton de Cruz Alta, Asociación Cultural de La Para, Racing de Nueva Italia, Rivadavia de Río Primero y, durante mas de diez años, en Argentino Peñarol. Allí, en Arguello, reconoce a las últimas dos temporadas como las mejores de su carrera.

Tiene una colección de títulos, que son fundamentales en cada de los clubes. Lo que lo hace que sea ídolo en varios lugares. En la Peña fue el 1 en la mejor época de su historia (titulo de la B, de la A y del TDI). En Banco logró uno de los dos campeonatos en mayores que tiene la institución (en la C). Y en Rivadavia ganó la Liga de San Francisco.


FAMILIERO ANTE TODO

“A mi familia la conforman mi esposa Verónica, y mis hijos Antonella de 8 años y Patricio de 15. Tengo su apoyo y me dan la posibilidad de seguir jugando y soñando. Mis sueños en el fútbol eran poder llegar a lo mas arriba; no se dio, pero llegué donde pude y traté de cumplir en donde estuve. Mi sueño en la vida es ver siempre a mi señora y mis hijos felices. Hacer todo para que no les falte nada y poder verlos cumplir sus sueños. En el fútbol, mi ídolo es mi hijo Pato y en la vida, mis viejos”.



EL PARTIDO DE SU VIDA

“Tuve grandes partidos gracias a Dios, pero el que siempre voy a destacar es contra Sarmiento de Leones, en cancha de Peñarol. Pero no por la forma de atajar, sino porque un día antes había fallecido mi viejo. Esa noche fueron todos mis compañeros, cuerpo técnico y dirigentes al velorio, y al otro día después de despedirlo en el cementerio me fui a la cancha y sentí todo el partido que estaba a mi lado, no me lo olvido nunca mas a eso”.




Uno de los significados de la palabra “icono” es utilizado con el sentido general de simbolo o referente. Tomando en cuenta eso, Machado es un verdadero ícono de la Liga Cordobesa. Y, gracias a que el insólito cupo de mayores no afecta a los arqueros, el próximo año lo podemos tener de nuevo en nuestras canchas.


Por el recuerdo de su padre, por su familia y por sus ganas, el Flaco Machado aún no cuelga los guantes. Y en enero próximo lo tendremos defendiendo el arco de Atalaya en el Federal C. ¡Grande Lagarto!