LA JOYA SANCHEZ

El máximo goleador de la Liga Cordobesa en 2015 fue Bruno Sanchez, el delantero de Racing. Conocé la historia de esta joya del fútbol cordobés.

Por Julio Oronado

Viene el centro desde la izquierda, Bruno cabecea. Gol. Prueba Sanchez desde afuera. Gol. Penal para Racing, va el 9 a patearlo. Gol. Siempre gol. Si anda Brunito cerca, es gol.

En este año hizo 21. Con la izquierda, con la derecha, de cabeza, de tijera. Le dio 20 alegrías al pueblo albiceleste para ayudar en el retorno a la Primera de la Liga. Y en la oportunidad que tuvo en el Federal B, para no perder la costumbre, marcó.
Nació hace apenas 20 años y hace 8 que está en el club del cual es hincha. ¿Seguirá en Nueva Italia?

Asegura tener más de 300 anotaciones en su vida, contando todo tipo de torneos. ¿Y como no creerle, si metió 20 (en 23 partidos) en el duro ascenso cordobés?

Este año, a pesar de que Bruno hacia temblar las redes en la B local, la posibilidad de debutar como titular en el Federal parecía una utopía. Fundamentalmente por tener a 3 tipos experimentados por delante, como Rami (su ídolo), Baroni y Echarri. Pero...



Pero la oportunidad le llegó. Lo cuenta el 9: “Fue algo raro. A Rami lo echan, yo iba a ir al banco y, justo cuando íbamos a entrenar, al Pájaro Baroni le dio paperas, así que unos compañeros me decían `Brunito, seguro jugás vos`. Fue tranquila la noche, no me volví loco. Fue contra Alumni (2-0 para la Academia). Hice el segundo con una especie de tijera, me tiré después de un centro por la izquierda. Cuando pateo, sólo escucho el grito de la gente `goooool`, no sabía qué hacer, cómo festejar, no entendía nada. Yo soy hincha de Racing, he visto muchos jugadores excelentes haciendo goles con la camiseta desde chico y que me haya tocado a mí fue una bendición”.










“En ese momento te sentís perfecto, no te importa más nada”. Así define Bruno lo que es hacer un gol. Y a esa sensación ya la vivió infinidad de veces.

Como todo pibe de su edad, sueña con llegar a ser profesional y vivir del fútbol para ayudar a papá Rubén y mamá Claudia. A su familia la completan sus 3 hermanos (Mayra, Dario y Anael) y sus abuelos.


Un conflicto con el grupo interventor que hoy administra a Racing le imposibilitó ampliar la cosecha en ambos torneos. Hoy su futuro es una incertidumbre. “Me perdí la otra zona del reducido del Federal B y el campeonato corto de la B. Si no me hablan, me tendré que buscar otro rumbo”, se lamenta la joya que aún tiene Racing.