LAS VACACIONES PUEDEN ESPERAR


La temporada de Liga Cordobesa finalizó hace algunas semanas. Y los que jugaron hasta los últimos días casi no tendrán descanso.

En Brown de Malagueño, Juniors y Atlético Carlos Paz no tienen respiro. Es que todos ya piensan en el próximo Federal C.

El jugador que decide/acepta jugar el torneo se debe olvidar de vacaciones de verano. Sus familias, también. No es una decisión fácil, visto de esa manera. Pero el éxito que puede implicar un ascenso deja eso de lado. Ni hablar el hecho de que para muchos sea su primera y única vez en AFA. ¿Cómo no hacer el esfuerzo?

Mientras la gran mayoría planea adónde ir a descansar, el jugador que afronta una competencia así arma y rearma su vida en torno al torneo y la preparación previa. No es para blanditos.

Y está claro que nadie pone sobre la mesa esa cuestión de perder la única etapa de relax en el año. Si la posibilidad está, se acepta. Casi sin excepciones a la regla.

Para todos los involucrados acá el periplo empezó a principios de esta 2016, con la preparación para la Liga. A los que repiten Federal, agregarle un mes más. El final de la participación afista da dos abanicos de posibilidades: los que asciendan al Federal B y los que no.

Para los primeros la cosa viene áspera. Tras el ascenso, viene la nueva categoría. Para los que no logren el objetivo de máxima,  ya tendrán la Liga comenzada.

En cualquier caso, no habrá descanso. Casi dos años consecutivos jugando,  sin vacaciones. El que quiere celeste...

Pensar que todavía hay quienes piensan que el fútbol es "22 tipos corriendo atrás de una pelota". Esos no saben el esfuerzo que hace cada protagonista, abarcando un espacio mucho más grande que el propio futbolista. Hay cuerpos técnicos y dirigentes detrás. Y el hincha que arma su 2017 en función al club de sus amores.

Las vacaciones, por ahora, pueden esperar. A muchos los espera su hora más gloriosa, con ascenso o sin él.