Con las nuevas modificaciones nos invade una ambigua sensaciĂłn: el despojo a los clubes de sus logros, y la esperanza de que la Liga recupere algo del brillo perdido.
Peñarol, Las Palmas y Brown van a perder su plaza. No tendrĂĄn competencia en 2018, algo tan ridĂculo como insĂłlito. ReciĂ©n retomarĂĄn la actividad oficial el año prĂłximo, en una verdadera picadora de carne.
En 2019 disputarĂĄn series de play-off que los pueden depositar en la tercer categorĂa nacional o de vuelta en la Liga Cordobesa. Parece broma. Pero no lo es.
Los que ahora compiten en el Federal C (Juniors, Huracån y Escuela) juegan por casi nada. El campeón del torneo (sólo uno) tendrå las mismas chances que los del Federal B: ascenso o pérdida de plaza.
Y en el futuro, el campeón de la Liga (o el que le sigue si el monarca tiene plaza afista) pelearå para llegar al Federal A participando en el Torneo Federal Regional Amateur. Se acabaron los sueños nacionales para los equipos chicos. A algunos les quitaron lo conseguido. Y a ninguno le consultaron.
Algo estĂĄ bien claro: los mĂĄs perjudicados acĂĄ son los equipos del Federal B.



