EL DIEZ SIEMPRE A LA PELOTA


Matías Díaz llegó casi en silencio a Las Palmas. Y hoy es el dueño de la "10". Con un título de Liga sueña en grande.


Por Romina Ñañez

Con 7 años empezó en la escuelita del club Villa Siburu. Después recaló en Las Palmas, algo así como su lugar en el mundo. En Belgrano estuvo un tiempo, pero volvió al Azul.

En 2016 disputó algunos partidos en el Federal B. Y sobre el cierre del año fue titular en los choques decisivos de la Liga Cordobesa. Con la "10" tallada al lomo. El resto de la historia es conocida: campeón anual.


Cada partido que disputa tiene su propia hinchada, compuesta por sus padres y 4 hermanos. "Ellos siempre están", dice.





Y a ellos les quiere devolver el esfuerzo realizado hasta acá. Ser profesional es su sueño. Y tiene con qué.

Tanta dedicación tiene que durante la época de competencia no juega fuera del ámbito de la institución. No existe el "fulbito" con los amigos. Para eso está el receso.

El 2017 lo verá nuevamente en el Viejo Camino a la Calera, entrenando duro para aprovechar cada oportunidad que su club le de.

"Mi ídolo es Juan Carlos Olave. Yo sé que por mi puesto no tiene nada que ver porque yo hago goles y su trabajo es taparlos, pero lo veo como un ídolo, por su humildad, por lo que representa, por su garra".