A DINOVO PERALTA LE PAGAN CON LA MISMA MONEDA



Por Julio Oronado

Sebastián Peralta se cansó de hacer goles con todas las camisetas que usó. Y en nuestra Liga lo disfrutamos varias temporadas. Muchas de esas anotaciones fueron dedicadas a sus padres. Hoy un pequeñín hace lo mismo con él. 

Luciano Nicolás Peralta es centrodelantero y juega en la escuelita de fútbol del colegio San Pablo. Es goleador. Su ídolo es el interminable Dinovo, su papá.


“Hay cosas que en la vida no tienen precio. Antes les dedicaba los goles a mis viejos, ahora estar del otro lado que hagan un gol, se toquen el corazón y te lo dediquen es una sensación inexplicable. Gracias hijo por hacerme tan feliz”. 

Al borde del llanto, el 9 cuenta que está muy bien, jugando por cosas importantes en Arroyito. Pero la charla lo lleva, inevitablemente, a su hijo.

"Mi hijo dice que él es yo jugando. Y yo le digo que no hay mejor jugador que el que uno mismo forja. Trato de convencerlo que se tiene que divertir. Ya llegará el tiempo de las responsabilidades". 

Lucianito se divierte haciendo goles. Y dedicándoselos a papá. Todo se paga en esta vida, Dinovo.