GOLEADOR NIVEL DIOS

Heber Giordana es artillero por naturaleza. Rompió redes en Brasil y Argentina. Viene de marcar un hat-trick en su nuevo equipo, MEDEA. Conocelo.

Por Julio Oronado

Nivel Dios es una expresión utilizada habitualmente para graficar algo dificil de superar. El mote le cabe muy bien al nuevo goleador de MEDEA. El sábado mojó por primera vez. Hizo los 3 en el empate ante Unión Florida.

Desde los 5 hasta los 18 años vivió en el país de los pentacampeones del mundo. Allí aprendió casi todo. Lo que le faltaba lo tomó de este universo aparte que es la Liga Cordobesa.

En el vecino país pasó por 7 equipos distintos. Entre ellos, tuvo la posibilidad de vivir un tiempo en la pensión del Cruzeiro. Acá, de muy pequeño, empezó en Alas Argentinas. Además, Racing, Barrio Parque, Belgrano, y Talleres en Futsal. En todos lados fue goleador. Y ahora MEDEA.

Las reiteradas lesiones en su tobillo casi lo retiran. En realidad, esa fue la recomendación de un médico que lo vio en nuestro país. "Fue lo más feo que escuché en mi vida", dijo.

"Le pedí mucha ayuda a Dios" El ruego es habitual en casos así, mucho mas teniendo en cuenta que es miembro de la Iglesia evangélica. Y Dios oyó su pedido.

"Me anoté en un gimnasio para no perder el estado físico. El dueño de ese gimnasio es un kinesiólogo con muchos años de experiencia en el fútbol y cuando le conté lo que me dijo el médico, decidió ayudarme a recuperar y fortalecer los tobillos. Gracias a Jorge Medina volví a tener esperanzas de volver a soñar. Fue un tiempo durísimo de rehabilitación, me costó y dolió mucho". Momento bisagra en su vida.


Después de 3 años sin jugar, quiso hacer un último intento. En enero de 2015 pudo probarse en la local de Belgrano, los técnicos quisieron sumarlo al plantel, pero por su edad (21 años) no pudo ser. Tras eso fue a Barrio Parque y jugó todo el 2015. "Fue un buen año, pero me costó MUCHÍSIMO (así, con mayúsculas) adaptarme al fútbol cordobés, a las canchas y a la manera en que se vive el fútbol acá". La comparación con lo que vivió en el vecino país es inevitable.


"Brasil y Argentina, aunque sean países vecinos, tienen muchas diferencias culturales y sociales. El brasilero siempre se caracteriza por su alegría y felicidad. No interesa lo que esté viviendo, al brasilero siempre lo vas a ver con una sonrisa. Futbolísticamente las diferencias son aún mayores. Allá, el fútbol es muy técnico, con mucho "jogo bonito" y alegría. Es algo que les nace de adentro y no pueden evitar jugar de esa manera. Es su característica, su marca registrada. Y acá yo veo que el fútbol es mas pasional, se juega con el corazón y metiendo hasta el final. También hay muchos jugadores de calidad en Córdoba, pero se caracteriza por ser un fútbol peleado y aguerrido".


Heber y su gran amigo, Pablo Luis


Además de dedicarse a marcar goles, trabaja con su papá, estudia Arquitectura (este año postergó la carrera para darle prioridad a su gran sueño) y es músico de la Iglesia Evangélica Catedral de Alabanza. En tantos años de carrera ha cosechado una gran cantidad de amigos. Y siempre pondera la unión de su familia.


"A principio de año me llevaron a Racing, hice pretemporada y jugué todo el primer semestre en la academia. Al tener pocos minutos jugados, decidí venir a MEDEA en busca de continuidad para poder demostrar lo que soy capaz y poder volver a hacer goles, que es lo que me gusta. Gracias a Dios el club me recibió muy bien, y el grupo de jugadores me aceptó y me integraron apenas llegué".



"Mis sueños en la vida son ser una buena persona y un buen profesional, además de ser un gran siervo de Dios. Con el fútbol sueño desde chiquito, siempre soñé con vivir algunos años del fútbol y poder darle algo de estabilidad económica a mi familia. Creo que todavía estoy a tiempo de llegar y cumplir ese sueño".

"Soy Cristiano evangélico y me gusta orar antes de los partidos, pidiendo ayuda y proteccion a Dios". Un goleador nivel Dios.